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25th June 05:53
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Combatiendo el Terrorismo
Ultima Hora: Palabras del Presidente de la República de Cuba, Fidel
Castro Ruz, al inicio de la gran Marcha del Pueblo Combatiente contra
el Terrorismo, el 17 de mayo de 2005
"Posada Carriles y tan tenebrosos personajes actuaron siempre bajo las
órdenes de los gobiernos y los servicios especiales de Estados Unidos"
Fidel Castro Ruz
Rebelión
Compatriotas:
Desde el 10 de octubre de 1868 hasta hoy el pueblo de Cuba ha venido
luchando por su independencia durante 137 años, frente al colonialismo
español primero y a la política expansionista e imperialista de los
gobernantes de Estados Unidos después.
Dentro de ese período, el primero de enero de 1959 alcanzamos por
primera vez la plena soberanía política. El gobierno de la nación
comenzó a ser ejercido plenamente por el propio pueblo cubano, que
barrió la sangrienta tiranía impuesta desde el exterior. Desde
entonces este noble y heroico pueblo no ha cesado de luchar un solo
día defendiendo su derecho al desarrollo, la justicia, la paz y la
libertad.
Por tan justa e irrenunciable aspiración, nuestro país ha sido objeto
de la más prolongada guerra económica de la historia y de una
incesante y feroz campaña de terrorismo que dura ya más de 45 años.
Uno de los primeros y más cruentos actos de esta índole fue la
voladura del vapor La Coubre en el puerto de La Habana, que costó 101
vidas y centenares de heridos.
La invasión de Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961 por una
fuerza militar organizada, entrenada y equipada por el gobierno de
Estados Unidos, fue precedida por un ataque aéreo sorpresivo y
traicionero, con aviones de bombardeo norteamericanos que portaban
insignias de la Fuerza Aérea cubana. La tropa invasora se trasladó
hasta nuestro territorio escoltada, custodiada y acompañada por
unidades navales, aéreas y tropas de Estados Unidos que esperaban una
cabeza de playa para desembarcar en poder de los mercenarios, para
apoyar con la complicidad de la OEA un gobierno provisional que no tuvo
ni siquiera tiempo para despegar de un aeropuerto en la Florida.
A su vez, desde los primeros años del triunfo, a lo largo y ancho del
territorio nacional fueron diseminados grupos armados, que asesinaron a
campesinos, obreros, maestros y alfabetizadortes; quemaron viviendas y
destruyeron centros agrícolas e industriales. Actos de sabotaje con
fósforo vivo y explosivos se emplearon contra la población y la
economía del país. Nuestros puertos, buques mercantes y pesqueros
fueron objeto de constantes ataques. Instalaciones y personal
diplomático en el exterior del país fueron víctimas de ataques con
explosivos y armas de fuego. Funcionarios diplomáticos resultaron
muertos, desaparecidos o mutilados. Aviones de pasajeros fueron hechos
estallar antes del despegue o en pleno vuelo, como el de Barbados, el 6
de octubre de 1976, repleto de pasajeros, cuyos restos irrecuperables
fueron a parar al fondo del mar, a cientos de metros de profundidad.
Enfermedades que afectaban ala vida de seres humanos, o la de animales
domésticos y plantas destinadas al sustento del pueblo, fueron
introducidas más de una vez en nuestro país.
Estas acciones fueron ideadas por los gobiernos y los servicios
especiales de Estados Unidos, y sus autores entrenados por ellos.
El terrorismo en el más moderno y dramático concepto, con el apoyo de
sofisticados medios técnicos y explosivos de gran potencia, fue creado
y desarrollado por los propios gobernantes de Estados Unidos para
destruir a nuestra Revolución, y no ha cesado un instante durante más
de cuatro décadas, dentro y fuera de la Isla.
Orlando Bosch y Posada Carriles, los más sanguinarios exponentes del
terrorismo imperialista contra nuestro pueblo, realizaron decenas de
atroces acciones en numerosos países del hemisferio, incluido el
territorio de Estados Unidos. Miles de cubanos perdieron la vida o
quedaron mutilados como consecuencia de estas cobardes y abominables
acciones.
Las mismas instituciones y servicios norteamericanos que entrenaron a
los terroristas de origen cubano, entrenaron esmeradamente también,
como es conocido, a los que organizaron el brutal ataque a las Torres
Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre del 2001, en el que varios
miles de norteamericanos perdieron la vida.
Posada Carriles no solo participó junto a Orlando Bosch --entonces
jefe del CORU, organización creada por la CIA-- en la destrucción
del avión de Cubana, sino que después, durante muchos años,
organizó decenas de planes de atentados contra la vida de los más
altos dirigentes de la Revolución Cubana, e hizo estallar numerosas
bombas en hoteles de turismo en Cuba, mientras Orlando Bosch,
aparentemente prófugo de las autoridades norteamericanas, fue
partícipe, junto a los cuerpos represivos de Augusto Pinochet, en el
secuestro y el asesinato de importantes personalidades chilenas, como
Carlos Prats y Orlando Letelier, o la desaparición de numerosos
luchadores contra el fascismo en Chile, e incluso el secuestro y la
muerte de diplomáticos cubanos. Desde la propia prisión en Venezuela
ordenó a sus sicarios la realización de planes terroristas. Tan
tenebrosos personajes actuaron siempre bajo las órdenes de los
gobiernos y los servicios especiales de Estados Unidos, o eran (y han
sido) ilegalmente exonerados de todo cargo y castigo, como es el caso
del perdón otorgadodado a Bosch por el presidente George Bush (padre),
o tolerada su presencia durante semanas enteras en territorio
norteamericano, como ha hecho el actual Presidente de Estados Unidos
con Posada Carriles, lo cual constituye una flagrante violación de las
propias leyes del país por parte de quienes tienen la máxima
responsabilidad de proteger al pueblo norteamericano de ataques
terroristas.
Todos los actos terroristas de Posada Carriles, incluidos las bombas en
los hoteles de turismo de La Habana y los planes de atentados, fueron
financiados por los gobiernos de Estados Unidos a través de la
tristemente célebre Fundación Nacional Cubano Americana, desde que
fue creada por Reagan y Bush en 1981. Jamás se actuó con tanto
engaño e hipocresía.
Esta no es una marcha contra el pueblo de Estados Unidos, como hemos
dicho antes y lo reiteramos hoy; es una marcha contra el terrorismo, a
favor de la vida y de la paz de nuestro pueblo y del pueblo hermano de
Estados Unidos, en cuyos valores éticos confiamos.
¡Abajo el terrorismo!
¡Abajo las doctrinas y los métodos nazis!
¡Abajo el genocidio!
¡Abajo las mentiras!
¡Vivan la solidaridad, y la hermandad y la paz entre los pueblos!
¡Abajo las mentiras!
¡Viva la verdad!
¡Adelante, valientes soldados de nobles ideas, despreciando el temor,
despreciando el inmenso poder del adversario, despreciando peligros,
que la humanidad tiene ansias de justicia!
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