Estadísticas mexicanas
"Lo más curioso era - pensó Winston mientras arreglaba las cifras
del Ministerio de la Abundancia - que ni siquiera se trataba de una
falsificación. Era, sencillamente, la sustitución de un tipo de
tonterías por otro. La mayor parte del material que allí manejaban
no tenía relación alguna con el mundo real, ni siquiera en esa
conexión que implica una mentira directa. Las estadísticas eran tan
fantásticas en su versión original como en la rectificada. En la
mayor parte de los casos, tenía que sacárselas el funcionario de su
cabeza. Por ejemplo, las predicciones del Ministerio de la
Abundancia calculaban la producción de botas para el trimestre
venidero en ciento cuarenta y cinco millones de pares. Pues bien, la
cantidad efectiva fue de sesenta y dos millones de pares. Es decir,
la cantidad declarada oficialmente. Sin embargo, Winston, al
modificar ahora la 'predicción', rebajó la cantidad a cincuenta y
siete millones, para que resultara posible la habitual declaración
de que se había superado la producción. En todo caso, sesenta y dos
millones no se acercaban a la verdad más que los cincuenta y siete
millones o los ciento cuarenta y cinco. Lo más probable es que no
se hubieran producido botas en absoluto. Nadie sabía en definitiva
cuánto se había producido ni le importaba. Lo único de que se
estaba seguro era de que cada trimestre se producían sobre el papel
cantidades astronómicas de botas mientras que media población de
Oceanía iba descalza. Y lo mismo ocurría con los demás datos,
importantes o minúsculos, que se registraban. Todo se disolvía en
un mundo de sombras en el cual incluso la fecha del año era
insegura."
-- George Orwell; "1984"
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