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23rd April 19:29
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SIEMPRE HE ESTADO DICIENDOLO....ES POR LA EXPORTACION DE CUANTO PRODUCE EL PUEBLO Y EL SUELO CUBANO QUE TODO ESCASEA Y ESTA RACONADO PARA LOS MISMOS QUE LO HAN ESTADO PRODUCIENDO....
UNA VEZ MAS QUEDA COMPROBADA LA FALSEDAD DE LA "JUSTICIA SOCIAL " KASTROFASCISTA.... LO EXPORTA TODO DESDE 1961...DESDE EL DIA QUE IMPUSO EL RACIONAMIENTO DE TODO , DE LOS ALIMENTOS, DE LA ROPA, CALZADO Y DEMAS ARTICULOS DE CONSUMO... PARA PODER COMPENSAR EL ARMAMENTO QUE RECIBIA DE LOS RUSOS... Y DEMAS PAISES DEL CAMPO COMUNISTA. NO ES CIERTO QUE EL PAIS NO PRODUCE, NI QUE LA ECONOMIA ES UN DESASTRE EN CUANTO A PRODUCCION LO QUE SUCEDE ES QUE TODO ES EXPORTADO Y AL PUEBLO LO DEJAN HAMBRIENTO. Posted on Wed, Jul. 13, 2005 Arrogancia y solidaridad PABLO ALFONSO Pocas horas antes de que el devastador huracán Dennis penetrara por el sur de Cuba, el pasado viernes, el diario Escambray de la provincia de Sancti-Spiritus, publicaba en su edición digital una noticia que llamó mi atención. Se trataba de las medidas adoptadas en el puerto trinitario de Casilda, para asegurar las cargas depositas en sus almacenes. ''Más de mil toneladas de cemento e igual cantidad de áridos [arena y gravilla] se encuentran ubicadas allí con vistas a la exportación hacia países del Area del Caribe'', afirmaba Alfredo Albert, administrador del puerto. ¡Cemento y áridos para la exportación! Notable, porque ambos materiales de construcción de tanta necesidad en el país, brillan por su ausencia. No ignoro que muchos productos deficitarios en el país se exportan para, a su vez, adquirir otros de mayor prioridad. Pero, ¿hay algo más prioritario en Cuba que el problema de la vivienda? Sin duda que esos 22,000 sacos de cemento serían de gran utilidad en manos de los miles de ciudadanos que necesitan reparar y mantener sus viviendas. Ignoro qué sucedió al final con esos materiales, pero conociendo que Dennis arrasó literalmente con Casilda, sus almacenes y puerto, es de imaginar que no quedaron en muy buen estado. ¿Cuánto cemento y áridos exporta Cuba, en lugar de ponerlos a disposición de los ciudadanos que lo necesitan? Sería muy útil que, ante el desastre ocasionado por Dennis en cientos de miles de viviendas, el régimen modificara esa política. ¡Que permita asimismo a los albañiles, carpinteros y obreros de la construcción, trabajar por cuenta propia (aunque sea en sus horas libres y fines de semana) en la reparación de viviendas! En mi columna del pasado domingo titulada Retórica política y drama humano, a propósito de la ayuda humanitaria que necesitan los cubanos, decía --y lo reitero ahora-- que era el momento de ``dejar a un lado nuestras profundas y justificadas diferencias políticas con la dictadura de Fidel Castro, para atender a las necesidades materiales del pueblo que la padece por ms de cuatro décadas''. Es evidente que la dictadura castrista actúa en otra dirección y no valen para ella llamados a la cordura. Pero eso no debe limitar la ayuda solidaria de los cubanos que vivimos en el exilio-emigración, ni la posibilidad legal de hacerlo a título individual y directo, o mediante las organizaciones reconocidas para ejercerla y que, además, tengan la posibilidad real de hacerlo dentro de la isla. Que Castro ponga las limitaciones y cierre las puertas a la ayuda no es de extrañar, es lo característico de los regímenes totalitarios; pero las democracias actúan de manera diferente, por lo menos, deben hacerlo. Hace siete años, en su histórica homilia de bienvenida al Papa Juan Pablo II, el Arzobispo de Santiago de Cuba, monseñor Pedro Meurice, se refirió ``al alma de una nación que anhela reconstruir la fraternidad a base de libertad y solidaridad, y a un número creciente de cubanos que han confundido la patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas y la cultura con una ideología''. Sería muy desafortunado que los exiliados cubanos confundamos también la patria con un partido, la nación con la revolución castrista y la dictadura con el pueblo que la sufre, y que usemos esa confusión como argumento para negarle a los cubanos en la isla la solidaridad que necesitan. ¡Dejémosle ese papel a Castro, quien con esa arrogancia típica de los personajes totalitarios, es capaz de rechazar la ayuda que han ofrecido los países de la Unión Europea, en un momento en que los cubanos la necesitan como nunca! -------------------------------------------------------------------------- palfonso@herald.com |
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