El Che, entre el mito y la realidad
El Che, entre el mito y la realidad
Por Pedro Rodriguez Medina.
Es para muchos un símbolo, una leyenda, odiado por algunos pero
querido por la mayoría, sin duda Ernesto Guevara, el Che, es una de
las figuras más populares de nuestro siglo. Millones de jóvenHéroe es
en todo el mundo lucen ropa con su imagen o adornan su habitación con
ella. mediático que nos evoca las misiones imposibles, la defensa de
la justicia y la libertad de los hombres en un mundo donde tenemos tan
poco de ambas cosas. Simboliza la lucha contra el imperialismo yanqui
que aflige el mundo con su desmedida codicia y afán de dominio,
simboliza las grandes epopeyas románticas en busca de sueños e
ilusiones que muchas veces sólo existen en el corazón de los hombres
bondadosos.
Pero muy pocos de aquellos que lo admiran conocen en detalle su vida y
sus circunstancias, sus hazañas que a veces, por ser más prosaicas,
llegan a sobrepasar en grandeza al mismo mito. Un hombre que desde muy
joven tuvo que enfrentarse a una doble lucha, contra la enfermedad que
llevaba dentro, un asma implacable que le afligió desde su más tierna
infancia y contra la que se revelaba siempre exigiéndole a su débil
naturaleza las más inusitadas proezas físicas, y contra la injusticia
que ya muy pronto empezó a descubrir en un mundo dominado por la
codicia, la ambición, el egoísmo y el afán de lucro, orquestado todo
por unas potencias que en su afán de construir imperios no dudaban en
destruir cuanto se oponía a sus ambiciones, fueran estados, pueblos,
parajes naturales...
Murió con una dulce sonrisa en sus labios, en paz consigo mismo y con
el mundo. Dio su vida para que otros pudieran abrir los ojos y seguir
su camino...
Su imparable afán por saber, por conocer el mundo, unido a su sentido
de la justicia le llevaron a viajar por toda Latinoamérica donde fue
haciéndose consciente de todo el daño que EE.UU. causaba a esos
países. Fue ahí donde se convenció, a modo de revelación mesiánica,
que había que luchar contra ese mal, con todas las fuerzas de que
disponía cada uno de nosotros, y que el camino para ello era la
movilización de los oprimidos que, por medio del uso de las armas,
debían expulsar a los tiranos de la Tierra y recuperar el espacio y el
derecho que por naturaleza les correspondía.
La gran hazaña del Che no fue haber tenido estos ideales, fue haber
sabido vivir siempre de acuerdo con ellos y, llegado el momento, haber
dado la vida como en su tiempo hiciera Jesucristo para así con ello
revelar al mundo una gran verdad. El tiempo le ha hecho justicia y ha
convertido su recuerdo en algo mucho más grande de lo que fue cuando
estaba vivo, en algo que ni todo el odio y la violencia de los tiranos
de este mundo podrán vencer nunca porque está más allá de su poder...
Que Dios nos ilumine y nos dé fuerza para crear entre todos un mundo
digno de la memoria del Che donde la maldad y la injusticia queden
desterradas para siempre...
¡Hasta la victoria siempre!
"Nos dejó su pensamiento revolucionario, nos dejó sus virtudes
revolucionarias, nos dejó su carácter, su voluntad, su tenacidad, su
espíritu de trabajo. En una palabra, ¡su ejemplo! Y el ejemplo del Che
debe ser un modelo para nuestro pueblo, el ejemplo del Che debe ser
modelo ideal para nuestros pueblos." (Fidel Castro).
"Hay hombres que luchan un día, y son buenos. Hay hombres que luchan
un mes, y son mejores. Hay hombres que luchan un año, y son muy
buenos... Pero hay hombres que luchan toda la vida... Ésos son
imprescindibles" (Bertolt Brecht)
|