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1 4th May 00:43
torresdd
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Default BUSH in 30 Seconds



http://www.bushin30seconds.org/
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2 4th May 00:43
rafael h. perez roura
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Default BUSH in 30 Seconds



Hey stupidette, the REPUBLICANS are going to sweep so firmly in 2004, that
the DEMOCRAPS, I mean DEMORATS, excuse me, DEMOCRATS will wish that Dixie
Dean never got the nomination...Jeb Bush in 2008...Long Live the BUSH
dynasty.
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3 4th May 20:12
gm
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Default BUSH in 30 Seconds


Apareció otro gusano loco!! Será este familia del idiota de Radio Mambi?

Jajjajajaja!!! Jajajajajaj!
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4 4th May 20:12
pedro martori
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Default "LOS REYES MAGOS.¿ EXISTEN?*


Acabo de recibir de Cuba, de un joven médico, un correo electrónico que
desempolvó lo más hermoso de mis viejos recuerdos. Porque viene de allá,
porque es cristiana y enormemente humana, porque necesitamos en estos
angustiosos tiempos refrescarnos el alma, quisiera que esta carta aparecida
en un diario habanero hace casi cincuenta años, fuese un regalo navideño
para muchos.

Ignoro cómo este joven agramontino la obtuvo, pero que lo haya hecho, nos da
renovadas ilusiones acerca del destino de una patria en que la Virgen
Mambisa hará reverdecer con y para sus hijos. Aquí se las dejo.

Jorge Arrastia

"LOS REYES MAGOS.¿ EXISTEN?*
Por José Ignacio Rivero

A Leslie Ricardo

Querida Leslie:

Pena me da decírtelo, pero tus amiguitas quizás tengan razón. Si tú no crees
en los Reyes Magos, corres el riesgo de que los Reyes Magos no te visiten y
se olviden para siempre de ti. Las cosas, Leslie, dejan de tener realidad
cuando comenzamos a no creer en ellas. Tú ahora no lo comprendes porque eres
una niña; mañana, estoy seguro de que sí.

Te han dicho tus amiguitas mayores que es absurdo aceptar la asombrosa
rapidez con que unos cansinos camellos visitan en una noche de esperanzas a
millones de niños; que es más lógico suponer que esos juguetes que
aparecerán en millones de camitas la mañana del 6 de enero, habrán sido
dejados ahí por las manos temblorosas de emoción de otros tantos millones de
papás y de mamás que, al dejar los regalos, renuncian incluso a la gratitud
de sus hijos atribuyéndoselos a los magníficos Reyes Melchor, Gaspar y
Baltasar, que tan buenos fueron con el hijo de Dios cuando vino al mundo.

Esta versión ha sembrado en tu ánimo la duda; y ya no estás muy cierta de si
son tus padres los que acordarán de ti esa noche venturosa o los tres
monarcas orientales que tanto quieren a los niños que se portan bien.

Pues mira, Leslie, el que existan o no, ello dependerá de ti. Si crees en
los Reyes, los Reyes existen y seguirán acordándose de que existe Leslie;
pero si Leslie no cree en los Reyes, ¿por qué los Reyes van a creer en
Leslie?

Con ellos te ha de suceder ahora lo que te acontecerá, cuando ya no seas
niña, con infinidad de cosas en las que tendrás que poner una fe muy grande
para estar segura de su existencia. Mañana ya no serán unos Reyes sino
quizás un príncipe (¿qué hombre no es un príncipe para una enamorada?) que
te ofrendará algo muy distinto de tus juguetes de hoy, y tendrás que creer
en el amor, en la eternidad y en lo que parece más imposible: en la
eternidad del amor.

Tendrás que creer, sí, pues de lo contrario te será negada esa tremenda y
dolorosa dicha que consiste en asomarse a una ventana de fuego para percibir
ligeras ráfagas y sordos murmullos del infinito y de la eternidad, esas dos
dimensiones de Dios.

Cree, Leslie, cree en los Reyes Magos. Una de las razones porque el mundo
está tan triste es porque los niños dudan demasiado pronto de que los Reyes
vengan todos los años a la tierra y de que los hombres, muchos hombres,
dudan de que hayan venido alguna vez.

¡Si supieras, Leslie, cómo se empobrece el mundo cuando los niños participan
de la incredulidad de los hombres, cuando los hombres pierden la ingenuidad
de los niños!

Antiguamente, Leslie, los hombres eran más sabios. Supieron enriquecer al
mundo con bellas leyendas, y de cada una hicieron una antorcha, y con ellas
lo alumbraban. De aquellas claridades aún estamos viviendo, y aunque
infinidad de hombres yacen poseídos de la furia de apagarlas todas para
asumir en las espantosas tinieblas de sus elucubraciones sin gracias, otros
millones de hombres luchan por mantenerlas encendidas. Por eso, Leslie,
vivimos aún con alguna claridad. Pero si algún día los niños todos de la
tierra dejasen de creer en los Reyes Magos, y los hombres todos de la tierra
dejasen de creer en el Niño que tuvo por cuna un pesebre, nos quedaríamos a
oscuras como si el género humano hubiese perdido la vista o el sol dejase de
alumbrar.

Si supieras, Leslie, lo que te ha de costar con el tiempo creer en la
existencia de seres benevolentes que dan algo a cambio de nada, hoy te
aferrarías a la idea sana de que existen tres seres reales que te dan algo
al precio mínimo de creas en ellos.

Te han dicho que son tus papás los que compran los juguetes y los ponen
junto a tu cama. Si fuese así, no por ello dejarían de existir los Reyes
Magos. ¿Quién ordena a los padres que premien a los hijos buenos sino
Melchor, Gaspar y Baltasar? Tus padres no tendrían por qué comprarte
juguetes en esta ocasión si no fuera por complacer a los Reyes Magos ¿Es que
tus padres no te lo dan ya todo? Todo, todo, todo...¡Y a cambio de nada!

¿Quién puso en el corazón de tus padres por ti sino el buen Dios que hizo
todas las cosas? Alguien te dirá que hasta los irracionales quieren a sus
hijos. Pero es por breve tiempo. Al perro poco le importan sus cachorros, y
la perra les disputará a dentelladas la comida, no bien puedan valerse por
si mismos. Aunque entre los humanos, tribus hay donde los padres venden a
sus hijos como si fuesen terneros, y en algunos países, fuertes y
civilizados, donde no se adora a Cristo, los padres se valen de sus hijas
para pagar sus deudas.

Los Reyes Magos existen, Leslie. Si fueran unos seres fantásticos,
existirían también, porque no hay nada más real que la fantasía. Ella ha
poblado el mundo de personajes que tienen mucha más vida que las miríadas de
individuos que tus ojos pueden ver y tus manos tocar. Si un prodigio
telúrico, desde algún remoto planeta se estudiase este otro en que vivimos,
al referirse a, los seres que lo habitan quedarían registrados Don Quijote,
Hamlet, Fausto, Don Juan, Ulises y un centenar más de personajes que, al
decir del vulgo, no han existido nunca. Y es que los hombres de carne y
hueso, querida Leslie, son tanto más reales cuanto más se aproximan a
aquellos otros que forjaran o la fantasía de los poetas o el genio de los
noveladores o la musa popular.

El mundo, Leslie, está hecho de quimeras, y dile a quien te diga que no
existen los Reyes Magos que es un mentiroso delirante, pues existirán,
Leslie, hasta que tú misma los destruyas.

Que ellos te colmen de dones, como compensación anticipada de las penas que
te reserva la vida, son los fervientes deseos de este tu amiguito que cree
en los Reyes Magos como una de las pocas cosas serias en que todavía se
puede creer.

J.I.R.( 5 de enero de 1940 )

Este y otros excelentes artículos del mismo AUTOR aparecen en la
REVISTA GUARACABUYA con dirección electrónica de:

http://www.amigospais-guaracabuya.org


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5 4th May 20:12
pedro martori
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Default De Noël a San Silvestre*: tres recuerdos de una Cuba extinta.


De Noël a San Silvestre*: tres recuerdos de una Cuba extinta.
Por Carlos Wotzkow


Todos los años, incluso después que en 1970 Fidel Castro encargó a sus CDR
pasar la voz de que celebrar las fiestas de fin de año no era
revolucionario, nosotros lo ignoramos olímpicamente. No obstante ese
particular ejemplo de despotismo, a la misma hora y en las mismas fechas,
las invitaciones pululaban por mi casa. Uno, dos y hasta 3 paquetes de
algodón cubrían como si se tratara de nieve el mueble que enclaustraba al
televisor, y sobre el cual un pinito decorado renacía. Esto, daba a la sala
de casa una atmósfera de calor y a la vez, de ventisca invernal preñada de
imaginación.

Las llamas artificiales eran emitidas desde unas bombillas raras, llenas de
un líquido oleoso y con burbujas que mi padre instalaba cada año en las
ramas del pinito. Pero mirándolas por los cristales desde afuera, parecían
como velas que a destellos querían hacer el juego y dejar a todos un
mensaje: habrá regalos, habrá estrellas en el cielo y habrá dulces y turrón,
y frijoles negros con cerdo asado, e incluso vino. Afuera, a veces, hacía
frío y no era extraño que soñáramos con ver un día caer la nieve.

Tirados sobre la yerba del cuidado jardín, mirábamos todos a lo más alto en
la noche oscura y pedíamos deseos. Los nuestros eran infantiles, los de
nuestros padres, tal vez no. Ya por entonces no era tan fácil ver a los
vecinos contagiarse con el mismo júbilo que lo hacíamos nosotros y cada año,
faltaban en las ventanas del reparto más luces, más reflejos, más alegría.
Desaparecían por ordenes del nuevo Satanás que acababa con los pálidos
espíritus de antaño y hasta con las más leves esperanzas de los días
venideros.

Desde la media tarde corríamos a la cocina y comenzábamos a vaciar el plato
repleto de tostones. Rápidos, nos concentrábamos con el de los chicharrones
y luego, atacábamos al pan recién horneado, a las raras aceitunas que junto
al queso nos habían llegado “desde Asturias” - decía mi abuela – con cara de
sorpresa. Y mis padres, mi abuela y mis primos Carmina y Mariano, que ya
eran grandes, levantaban al atardecer la primera copa de un vino criado la
primavera anterior. No importa si de España, o de Bulgaria, en casa había
vino tinto y ya eso nos hacía ricos, una vez, cada fin de año.

Cuando el fuego hogareño de estas fiestas acabe, arreglaremos los aleros,
pintaremos la cerca del frente y dejaremos de fumar. El año próximo en
definitiva, haremos todo lo que debiéramos haber hecho ya. En unos días,
nuestra visita al Rincón quedará recompensada. Es necesario ir hasta Rincón,
cada año, a pedir cosas que según mis padres los niños no deben saber. Bajo
la noche invernal nos vamos a encontrar no obstante un par de peregrinos,
tal vez dos, o más. Al final, la avenida de Rancho Boyeros es un verdadero
río humano.

Por eso hoy podemos cantar, hablar, reír, y comer estas golosinas, pues sólo
se trata de atravesar el tiempo entre las horas. Ser trata de abrazar a
nuestros hermanos, pero también a nuestros primos, de los que en más de una
ocasión nos olvidamos. En este instante, que consiste en pasar el tiempo a
través de esas dos horas, todos nos sentimos unidos y una maleza de copas se
eleva y a los niños, hasta un poco de vino les es permitido beber. “Es bueno
para la circulación” - dice mi madre. “Pésimo para la conciencia” - advierte
mi abuela.

Después de brindar, corremos todavía unas horas por el jardín que se ha
humedecido con el rocío, que se ha llenado de luces y posee ahora una
vegetación verde y cristalina improbable en las frías tierras donde habita
Noël. Primero no se escucha nada y sólo esperamos a que algún loco se decida
a hacer lo que ya por entonces es prohibido. A los pocos instantes
escuchamos un disparo, luego dos y tal vez a algún alucinado que finalmente
se decide. Y vuela el fuego artificial. Y pedimos más vino para celebrar que
ya no es el mismo día y que los corazones deben estar a la altura de las
copas.

A esta hora, en la que tanto Dios como el Diablo escuchan a cada ser humano,\0
es mi madre la que toma siempre la palabra. En voz alta (para ser modesto)
pide mi valiente vieja para todos los hermanos, para todos los queridos
primos, y para todos los sufridos cubanos, un poco de amor, de paz, y de
salud. A veces es Dios el que la escucha, a veces no. Pero siempre, en la
noche oscura y contra el incierto futuro que se cierne sobre la Patria
cubana, mi madre añade: ¡Ah, Dios mío, y tráesela también hasta a los
cobardes!

***

Ya no era tan pequeño, ya podía acordarme de las cosas y sé que me he
convertido, como todos los niños que entonces conozco, en un aficionado de
estas fiestas. Pero el momento más terrible de mis viejos es el de salir a
conseguir algún regalo. El régimen ya ha acabado con los catálogos de “El
Encanto”, con los Arboles de Navidad, con el vino extranjero, y hasta con la
felicidad. Pero yo me revuelco de alegría con sólo saber que mi hermano
Eduardo heredará el tractor de mi Micky, o con imaginarme que a mí mi amigo
Fabito, me regalará un lindo dinosaurio.

A mi prima Titi, mi hermana debe dejarle de legado una muñeca, y eso es lo
triste, pues mi hermana no regala nada a nadie, mucho menos de buena
voluntad. Mi hermana quiere siempre algo a cambio y desde que tengo uso de
razón, y ya les digo que desde entonces podía acordarme de las cosas, hasta
mi llanto era imprescindible a cambio de sus sustos. Pero estamos en Noël y
no hacemos más que ilusionarnos con los traspasos de propiedades, o
comprometernos (yo y mis dos hermanos varones) con darle mil besos a Titina,
que esta vez, como la anterior, como siempre, no recibirá nada de mi
hermana.

Con el objetivo de prepararnos para la gran fiesta está previsto hacer una
visita a los guajiros amigos de mí madre en Pinar del Río. Es un viaje
tortuoso, casi clandestino, o para ser más justo, ilegal. Para ello mí madre
coordina con un chofer, reúne el dinero, y se lanza como una suicida a una
aventura que comienza de madrugada y termina casi siempre por la noche. Son
las dos de la mañana y a esa hora (en la que mi hermano Micky se despierta
para ir a comer a escondidas los frijoles negros del refrigerador),
sorprende a mi padre en función de carnicero.

Y claro, todos estos preludios exuberantes de las fiestas cercanas a San
Silvestre pueden también generar inconvenientes. Un vecino que nunca nos
visita lo hace de repente. “Bueno, a la velda yo no tengo nada contra
Santiclos” – a dicho el inoportuno visitante, - “pero debajo del maletero de
tu Chevrole hay sangre y eso quiere decir que allí hay, o hubo puerco
encerrao”. Y mi padre, que sólo pronuncia mal la palabra “aroz”, le dice en
un perfecto español de alemán aplatanado: “¡Oh, no compañero, eso ser
líquido de freno francés, que es así de rojito y de bonito, como la bandera
China! ¿O no?“

Esas experiencias me han llevado a sentir que los niños y los Reyes Magos
están fuera de la ley cada fin de año. Por eso, y para evitar que nadie
interfiera en el dinero que gastamos en esos días, mis Navidades en Suiza
transcurren en la más agradable intimidad. Parado frente a la ventana
durante largos minutos en estas noches heladas del invierno, suelo ver con
asombrado como caen los copos de nieve que nunca tuvimos en nuestro hermoso
jardín. Escucho sonar el campanario de la Iglesia que se nos prohibió y
ruego por que mis postales lleguen vírgenes a las manos de mis viejos
padres.

Cada día veo como mis vecinos salen a sus balcones para instalar bellas
guirnaldas luminosas y dar así más placer y ensueño a sus hijos. Entonces
recuerdo a mi viejo, montando y acomodando las que todavía servían del viejo
árbol de Navidad que compró en el Ten-Cent de los años 50. Mi viejo es
increíble y a veces casi hasta se electrocuta para regalarnos con el pino
iluminado un poco de ilusión. Cada noche, enciendo un par de velas y pido a
mis hijas de no apagarlas hasta que se derritan del todo. En esas llamas veo
las caras de mis dos queridos padres y así, con el calor que generan, los
siento lejos la soledad a la que les ha condenado en Cuba otro viejo, no
Noël.

***

Ya no sé si me gustan las fiestas de Navidad. O mejor dicho, claro que me
gustan, pero por mis hijas y por verlas descubrir el árbol que les hemos
montado en la sala y que cada año se hace más grande y más luminoso para
darles la ilusión de que como él, sus sueños también pueden crecer. Me da
gusto verlas comer sus dulces y romper los papeles de regalo que les
obstruyen el paso a sus más deseados regalos. “Al más interesante de
ellos” – como dice la pequeña Lucille. “¡Que bueno es Noël Papá! ¿No es
verdad? Exclama y pregunta Sibylle.

Pero todas estas escenas que hoy vivo no son más que parte de otro mundo,
porque en estos días grises que preceden San Silvestre, yo me voy con mi
imaginación hasta Cuba. A La Habana de hace ya algunos años, en los que yo
corría a casa desde la escuela o el trabajo para encontrarme con mi abuela,
que fue también como mi madre. Entonces, recuerdo que hubo uno de esos días
que no le deseo a nadie. De entre todos los anteriores aquel fue muy
especial. Por eso digo que nadie debe buscar pretextos para perderse una
Navidad con la familia, pues aún creo (a pesar de ser adulto), que eso nos
hace diferentes.

Aquel ao mi padre tuvo que operarse de urgencias en febrero y mi madre
cargaba con todo. Hasta con nuestros egoísmos e incomprensiones. Para mal de
males, mi abuela estaba muy malita. Como de costumbre en los días previos a
tal celebración, entré una tarde en casa para darle un gran beso a mi
abuelita linda y escuchar sus gastados regaños. Pero ya desde la cerca, vi
que mí hermano Eduardo y mí madre lloraban sentados en un rincón del patio.
“Ella quiso dormirse en la cama que le construyó tu abuelo” – me dijo la
vieja. Y en aquella cama, robusta y bien hecha, reposaba (como dormida) mi
abuela.

Parecía como si sólo estuviera cansada, como si se hubiera pasado toda la
mañana preparado una cazuela entera de Arroz con Leche, mi postre favorito.
¿Se levantaría ella otra vez para conversar conmigo en la cocina mientras yo
me comía el primer plato, el menos hondo, “para dejarle a los demás”? Entre
en su cuarto, pero allí no había rastro de su delantal, ni olor a azúcar, o
a leche, o a canela entre sus ropas. Debe ser que nadie le fue a comprar las
cosas y molesta se tiró a dormir. Sobre su mesita de noche, no sé cómo ni
porqué, había una vieja tarjeta de Navidad.

En aquella tarjeta se leía: “Felices Navidades a todos, y mis mejores deseos
para el año próximo”, con la letra zigzagueante y temblorosa de mi abuela.
Cuatro años más tarde dejé Cuba y desaparecí para siempre de aquella inmensa
casa en la que crecimos felices durante un largo tiempo. Desde entonces,
creo que mí abuela está más cerca de mí hermano Micky y con él pasa cada año
su Navidad. Al menos eso es lo que yo desearía, pues él ha sido siempre el
preferido de sus nietos. La casa en la que nacimos algún día será ocupada
por alguna familia comunista, pero esa gente, nada bueno en ella sentirán,
pues no saben ni tan siquiera lo que es la Navidad.

Bienne, Diciembre 20, 2003

*Para los cubanos la noche de Noël es “Noche Buena” y “San Silvestre” es la
de Fin de Año.

Este y otros excelentes artículos del mismo AUTOR aparecen en la
REVISTA GUARACABUYA con dirección electrónica de:

http://www.amigospais-guaracabuya.org

Acabo de recibir de Cuba, de un joven médico, un correo electrónico que

aparecida


da

crees

y


eres


a

de

gratitud


si


grande


percibir

dos


Reyes


participan

ingenuidad


ellas

otros

tierra

a

de


que

y

de


vivimos,

Quijote,

que

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6 4th May 20:12
pedro martori
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Default “El Día Mas Hermoso”


----- Original Message -----
From: Jorge Maspons
To: Jorge Maspons
Sent: Sunday, December 14, 2003 8:06 AM
Subject: "El Dia Mas Hermoso"


Queridos Amigos:
Este es un sencillo pero sincero mensaje de felicidades. Es el momento de
frenar un poco la carrera de la vida para reflexionar en y dar gracias por
las bendiciones que tenemos.
"Tomo luego Samuel una piedra, y pusola entre Mizpa y Sen, y pusole por
nombre Ebenezer, diciendo: Hasta aqui nos ayudo Jehova."
Con Mis mejores deseos,
Jorge

Nota: Este artículo que viene a continuación lo escribí originalmente en la
Navidad de 1976 para la revista “Periodismo Libre” que entonces dirigía el
Dr. Eliseo Guerra. Le he cambiado y añadido algunas cosas pero es,
esencialmente, el mismo.
Jorge Maspons

“El Día Mas Hermoso”

.....Pero el angel les dijo: No temaís; porque he aquí os doy nuevas de gran
gozo que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de
David, un Salvador, que es Cristo el Señor.... (Lucas 2:10-11)

Ya estámos en la época del año en que nos preparamos para celebrar la
Navidad, es decir, el nacimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Pronto estáremos ocupados en situar el árbol en algún rincón de la casa y en
comprar regalos para nuestros familiares y amigos. Es un tiempo de alegría,
es un tiempo de regozijo pero para algunos es también un tiempo de tristeza
porque se recuerdan gratos momentos de un pasado que ya no volverá.

En nuestra querida patria cubana teníamos grandes reuniones familiares
para celebrar la “Noche Buena” Estas fiestas sanas y alegres desaparecieron
con la llegada a Cuba de la gran mentira comunista. Su servidor recuerda
años pasados cuando se reunía la familia e invitabamos también amigos
queridos. Las ciudades y los pueblos adornados y los niños escribiendo sus
cartas a los Reyes Magos eran parte importante de ese espíritu navideño.

El comunismo, un sistema materialista de gobierno ha destruido nuestras
tradiciones y ha cambiado el mensaje cristiano de amor y salvación que
recordamos durante estos dias por el mensaje de odio de Marx, Engels y
Lenín. Han inculcado la envidia, la mentira y la cizaña, características de
todos los comunistas no importa de que lugar procedan.

Para el creyente hay la fe y confianza en la vidad eterna. El mensaje
del angel a los pastores y el cántico de las huestes celestiales hacen ya
dos milenios forman un arma espiritual que ni aún el comunismo castrista
podrá jamás destruir. La fé, la esperanza y el amor permanecen siempre,
aunque nos quiten la vida, estos dones de Dios no serán opacados por los
comunistas.

A traves de todos estos años, desde la primera venida de Cristo al mundo,
siempre han habido elementos como el comunismo internacional que ha tratado
de prohibir a los hombres sus derechos de libertad y dignidad individual.
El mensaje del angel está tan vigente hoy, como lo estuvo en aquella mañana
gloriosa. Nos habla a nosotros también en nuestros dias; nos dice que hay
esperanza, que no todo está perdido. Tenemos un potente Salvador que
siempre está dispuesto a recibirnos, llamando con los brazos abiertos.

En nuestra Cuba muchos recordaran esta fecha y por mucho que hagan los
tiranos castristas, aunque falten las cosas materiales, allí estará Cristo
con ellos. Nosotros, los que hemos llegado a estas tierras de libertad,
tenemos una gran responsabilidad anto todo el mundo. Aquí si podemos
celebrar la Navidad con alegría y con seguridad de que no vamos a ser
perseguidos a causa de nuestra fe. (Aunque hay los que si quisieran hacerlo)
Somos responsables porque tenemos que llevar al mundo el mensaje, debemos
proclamar a todos los pueblos que hay una fuerza superior al comunismo, que
nos ha nacido el Salvador, que hay esperanza, que no todo está perdido.
Debemos continuar predicando hasta el final y si no vemos los resultados
anhelados, podemos estar felices de haber ***plido con el mandato divino.
Todos aquellos que han pisoteado al pueblo cubano por todos estos años
podrán quizas escapar la justicia humana pero un día tendrán que comparecer
ante al tribunal de Dios, yo no quiero ni planeo estar en sus zapatos.

Dios permita que nuestro pueblo sea libre pronto, que le conceda la
libertad que sienten en sus corazones y Dios permita también que los que
estámos aquí, con libertad plena, hagamos la decisión de seguir el simple
pero hermoso camino que nos dejó el Salvador, sembrando su Palabra y dejando
los resultados a Dios..

Jorge A. Maspóns
Navidad, 2003

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7 4th May 20:12
pedro martori
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8 4th May 20:13
redflag
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Default De Noël a San Silvestre*: tres recuerdos de unaCuba extinta.


La "Cuba de ayer" se la llevaron pa' Miami. Despues de cuarentaytantos
años aun se puede ver congregada en el Versalles y la Carreta en forma
de viejos impotentes y podridos en su propia amargura.

--
"Nowadays, atheism is itself *culpa levis*, as compared
with criticism of existing property relations."

"All history is nothing but a continuous transformation
of human nature."

You can access THE PEOPLE on-line by visiting
our web page at http://www.slp.org
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9 4th May 20:13
gm
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Salió otra vez el vándalo psicopata del internet

Jajjajajajajaajja!!! Jjajajajajaja!! Jajjajajaja!
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10 5th May 14:49
rafael h. perez roura
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washingtonpost.com
Al Gore's Son Arrested for Pot Possession

The Associated Press
Saturday, December 20, 2003; 9:40 PM

WASHINGTON - The son of former vice president and 2000 Democratic
presidential candidate Al Gore has been charged with marijuana possession.
Albert A. Gore III, 21, was arrested Friday night after he was stopped for
driving a vehicle without its headlights on. Two passengers were also
arrested and charged with misdemeanor marijuana possession. They were
identified as Yann V. Kumin, 21, and Marc G. Hordon, 22, both of Cambridge,
Mass. A Montgomery County, Md., police officer stopped the car, a
dark-colored Cadillac, in Bethesda, a Washington suburb, around 11:30 p.m.
Friday.
The officer noticed the car's windows and sunroof were open, despite cold
temperatures Friday night. There was also a smell of marijuana coming from
the vehicle, according to a news release from the police department. A
search of the vehicle turned up a partial marijuana cigarette, a cigarette
box containing suspected marijuana, and a soft drink can that also smelled
of marijuana. All three were released pending trial. In September 2002,
the younger Gore was ticketed for driving under the influence. He was pulled
over and ticketed by military police just outside Fort Myer in suburban
Virginia, but was not taken into custody. In the summer of 2000, Gore was
cited by the North Carolina Highway Patrol for driving 97 mph in a 55-mph
zone. Under an agreement with prosecutors, a reckless driving charge was
dropped in the North Carolina case, but he was fined $125 for speeding and
his driving privileges in the state were suspended.

© 2003 The Associated Press
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